TUMORES DEL TESTICULO

anatomia masculina

 

El tumor testicular,a pesar de ser una enfermedad rara, es muy importante pués es el cancer más frecuente en el hombre joven y sobretodo porque detectado a tiempo casi siempre cura completamente con los tratamientos actuales.

 

Ecotomografia de un tumor testicular pequeño

Todos tenemos que hacernos un autoexamen a lo menos 1 vez al mes. Al detectar cualquier anomalía o aumento de volumen hay que acudir al médico.

Los tumores testiculares pueden ser: BENIGNOS O MALIGNOS

Los tumores BENIGNOS, en general, son quistes que se ubican de preferencia en el epidídimo y en el cordón testicular. Se diagnostican con el exámen físico, pero si hay dudas una transiluminación y/o una ecotomografía testicular aclaran el diagnóstico. Habitualmente no es necesario operar esta patología, pero en algunos casos se hace necesario cuando crecen y molestan.

Capítulo aparte en discusión,  es la presencia de microlitiasis al examinar los testículos mediante ecotomografia, (ver subcapítulo).

TUMORES MALIGNOS

Es probable que se confirme el diagnóstico de tumor maligno y en ese caso necesitarse una operación. En esta se extirpará el testículo afectado y eventualmente se tomará biopsia del otro para descartar un Tumor “in situ” o tumor latente (ocurre en el 10% de los casos), el que deberá tratarse también.

Según la biopsia obtenida habrá que hacer tratamientos complementarios ya sea con cirugía (linfadenectomía), radioterapia (en caso que sea un seminoma puro) o quimioterapia. Si se utilizan todos los recursos disponibles actualmente, la curación es casi segura. Pueden ser tratamientos más o menos tóxicos, no exentos de inconvenientes, pero a la larga muy eficaces.

Lo más importante es hacer el diagnóstico en forma precoz e iniciar el tratamiento en forma oportuna comandado por el Urólogo en conjunto con un equipo oncológico para decidir y aplicar adecuadamente los tratamientos complementarios.

El tumor se caracteriza por ser duro y comprometer el testículo mismo. Se detecta mediante la palpación, en un primer momento se toca en un polo o en el centro del testículo, pero rápidamente crece hasta ocupar todo el órgano y después hacer crecer.

Se ramifica a través de los linfáticos del cordón y envía metástasis a los linfonodos que rodean la aorta en el abdomen y de allí a través de la sangre pueden desarrollarse en el pulmón, cerebro y otras áreas del organismo. Por ello se solicitan como exámenes complementarios un SCANNER de abdomen, radiografía de tórax y los exámenes de sangre nos pueden mostrar la extirpe del tumor y su pronóstico.

La biopsia del testículo nos confirma el diagnóstico y nos informa sobre el tratamiento complementario a considerar. Si es un SEMINOMA, para asegurar la curación se hace generalmente un tratamiento radioterápico de las zonas adonde migran las metástasis (abdomen). Si es un NO SEMINOMA (carcinoma embrionario, teratoma etc…), se plantea un tratamiento quimioterápico, debiendo considerarse la cirugía complementaria (linfadenectomía) como un procedimiento previo, para evaluar el estadío del tumor (si no demuestra tumor puede evitarse la quimioterapia), o después de ese tratamiento para extraer tumores residuales post-quimioterapia.

En todo caso las técnicas que se utilizan actualmente para efectuar la linfadenectomía tienen pocas complicaciones y dejan al paciente sexualmente intacto.

¿En qué situación puedo estar?
Lo más probable es que te hayas encontrado una zona rara en el testículo y hayas acudido a tiempo, lo que significa que el tumor va a estar confinado en una zona del testículo, con pocas probabilidades de haber dado ramificaciones, por lo tanto con la sola extirpación las probabilidades de curar son máximas.
Ahora, si por temor o pudor no he acudido a consultar a tiempo, aún así, hay tratamientos que recuperan completamente la salud.

¿Por qué entonces los tratamientos complementarios?

Porque el paciente exige y con razón, tratar de llegar al 100% de seguridad de curar y no permitiría que algo se dejara al azar.

¿Voy a quedar estéril?

No necesariamente, sobretodo si el tumor solo toma un testículo, queda el otro que después de un tiempo recupera su función de producir espermios. En todo caso actualmente existen “bancos de espermios” propios donde uno deja una muestra para ser conservada a futuro en el caso que haya compromiso de ambos testículos   (lo que afecta a 1 de cada 10 pacientes con tumor testicular).

Dr. Oscar Santis Latorre