INFECCION URINARIA

trayecto de los ureteres

Hace 2.400 años Hipócrates dedicó un libro al estudio de la orina en el que ya mencionaba las litiasis, la hematuria y la infección. Actualmente, las infecciones del tracto urinario (ITU) constituyen una de las situaciones más frecuentes de consulta en el medio ambulatorio, en los hospitales y en las residencias de pacientes crónicos y/o de cuidados paliativos.

Alrededor de un 40-50% de las mujeres adultas aquejan al menos un episodio de infección urinaria en algún momento de su vida; de éstas, un 20% de mujeres jóvenes con un episodio inicial sufrirán infecciones recurrentes.

cistitis

Si bien las ITU en las mujeres jóvenes y adultas no implican una amenaza para la vida por sí mismas en la mayoría de las ocasiones, los episodios repetitivos de pielonefritis pueden conducir finalmente hacia una insuficiencia renal, y es indudable que disminuyen la calidad de vida de las pacientes.

Cuando los síntomas se relacionan con la actividad sexual, las desavenencias matrimoniales pueden alcanzar tensiones insospechadas y muy graves. La tensión y la angustia que generan las ITU y sus recurrencias son, en ocasiones, minimizadas por el mismo terapeuta.

Las ITU son complicaciones trascendentales del embarazo, diabetes mellitus, poliquistosis renal, transplante renal, y de las anomalías estructurales y funcionales que interfieren con el flujo urinario normal.

ESTRATEGIAS DE PREVENCIÓN.

• 1. Tratar cada infección tal como acontecen. El/la paciente consulta a su médico general y recibe antibioterapia para cada episodio.

• 2. Una segunda actitud consiste en dar al paciente un suplemento del fármaco, e instruirle a iniciar y tomar un nuevo ciclo del antimicrobiano tan pronto como aparezcan los síntomas.

• 3. La tercera aproximación es la utilizada por muchos de nosotros actualmente. Existe un cuerpo literario suficiente en las publicaciones médicas acerca de que las ITU recurrentes pueden ser prevenidas a largo plazo mediante el uso de dosis bajas profilácticas de antimicrobianos.

TÁCTICAS PROFILÁCTICAS EN LAS ITU.

Las tácticas para prevenir la entrada de microorganismos en el tracto urinario incluyen una serie de medidas dirigidas hacia los siguientes objetivos:

1. Disminuir la población de potenciales patógenos en el intestino grueso.

2. Prevenir la colonización de la región periuretral.

3. Eliminar un posible foco prostático.

4. Prevenir la adherencia y crecimiento de los microorganismos una vez se han introducido en la vejiga urinaria.

5. Aclaramiento y arrastre de los microorganismos mediante la diuresis.

6. Obviar la instrumentación genitourológica cuando sea posible.

Terapia pericoital.

En las mujeres que claramente relacionan la bacteriuria sintomática con el coito, después del tratamiento de choque se les indica que tomen la dosis de uno de los antimicrobianos seleccionados, antes o después de la copulación.

Autoterapia o terapia anticipatoria.

La paciente, nada mas detectar los síntomas iniciales característicos, recoge una muestra de orina obtenida cuidadosamente en un recipiente limpio (aunque no necesariamente estéril) antes de iniciar, empíricamente, el tratamiento.

Infección recurrente en varones.

Algunos hombres padecen episodios recurrentes de infección urinaria e incluso sepsis debido a un microorganismo silentemente acantonado en los conductos prostáticos durante largos períodos de tiempo. En ocasiones es muy difícil erradicar un foco de infección en presencia de cálculos prostáticos o de otro tipo. (Ver prostatitis cronica)

Niños con reflujo vesicoureteral.

Es una costumbre normal emplear profilaxis a largo plazo con pequeñas dosis de trimetoprim o de nitrofurantoina en niños con reflujo vesico-ureteral.

Embarazo.

La detección precoz y la prevención de las ITU durante el embarazo ha mostrado una reducción en la morbilidad y ha dado lugar a una sensible pero significativa disminución en la prematuridad.

Receptores de transplante renal.

La considerable morbilidad derivada de las ITU recurrentes en receptores de transplante ha conducido a varios grupos a intentar prevenirlas mediante profilaxis a largo plazo.

Ingesta hídrica.

Algunas mujeres creen que la ingesta de grandes cantidades de líquidos combinado con frecuentes micciones pueden aliviar las molestias urinarias.

Acido ascórbico y zumos vegetales.

El ácido ascórbico y el zumo de arándanos no son agentes acidificantes efectivos salvo que se ingieran en grandes cantidades.

Inmunoterapia.

El desarrollo de vacunas e inmunoglobulinas frente a fimbrias o antígenos somáticos o capsulares bacterianos, bien sea de los principales uropatógenos o del aislamiento en cuestión de un determinado paciente, sería la mejor forma de prevenir las bacteriurias, probablemente.

Dr Oscar Santis Latorre